Esta emblemática ave cantora sufre la homogeneización y pérdida de biodiversidad vegetal de las zonas agrícolas. Al nidificar directamente en el suelo de pastizales y campos de cereal, es extremadamente vulnerable al paso de la maquinaria agrícola pesada, a las cosechas tempranas y a la falta de invertebrados para alimentar a sus polladas. A todo ello, en Nava del Rey, se suman las prácticas furtivas derivadas de su compraventa como ave cantora.

Mural en Nava del Rey


